sábado, 17 de diciembre de 2011

Amore a cuore aperto


He podido responder ante los golpes contra la pared, y sé que nadie muere por amor, cabe la posibilidad de que la causa sea el desamor, pero hay un momento para los dos en el que ni la sonrisa, ni la mirada, ni esa caricia que antes estremecía el cuerpo puede desvanecer esa lucha constante de dominación.

La edad no confiere esta situación, y si no quiero ver la equivocación, podría asegurar que esto está en camino al agujero negro de tu existencia. ¿Qué es lo que tratas de arreglar mediante conversaciones culposas y deprimentes? No me gusta, no puedo seguir el juego cuando sé que las reglas están siendo alteradas; si fueras tú, sería simple y esto acabaría rápidamente.

Te quiero como los sombreros aman a las cabezas, pero es tiempo de que todos seamos aptos para aprender, para darnos cuenta, y si uno se niega, estamos alterando el ritmo universal. Puedes aprender conmigo antes de que decir esa palabra que te atemoriza tanto, que es directa y a veces duele, la que dije cuando las reglas fueron expuestas la primera vez… Adiós.

Siento decepcionar tu yo al hacerte saber que tengo más autonomía de la que mostré. Pero creo que es la hora, el minuto, el segundo indicado en el que debes modificar tu esquema mental y reconstruir el concepto cuando haces referencia a mi persona. Nunca quise reproches, ni caras de enojo al tratar esta situación delicada, pero hoy tuve temor, y por eso me he inspirado, y es que no le di satisfacción al que me hizo tartamudear, al que alteró mi segregación de hormonas, al que bloqueó el momento de pensar correctamente, ese que me transportó a la anormalidad y me empapó de sumisión. Estoy inspirada y altiva porque ahora soy yo la que eliminó el temor de dejarte ir.

Sí, es cierto que alguna vez no quise alejarme de ti, pero fue un proceso común, fue como cuando algo o alguien nuevo se insertan en la vida de uno y nos llenamos de expectativas y construimos ideas mentales creyendo que podremos cambiar alguna de sus actitudes. He querido aportar a esta sociedad retrógrada y estereotipada, he querido ayudarte, he querido quedarme y crear un objetivo que busque integrarte, pero a veces la fuerza de voluntad es bombardeada por factores negativos, y es allí cuando la idea de rendirme me hipnotiza sigilosamente.

Quiero estar entre flores secas, entre personas extrañas, no tengo fe en el exceso de nada, no estoy buscando abrigo ni la necesidad respecto a nadie. Puedo afirmar que el recuerdo es un veneno, por eso dejaré de echarte de menos, sin embargo, nos queda un límite, una forma de calmar el fuego, un rostro nuevo, un último tren, y mi vida buscando algo nuevo.

Quiero crecer, y quiero decirte adiós. Pregúntate al llegar a tu habitación: Cómo se mide cuánto quiere el corazón y quién podría ser canción a pleno viento; entonces decídete pensar más allá de la luz y hazme saber la respuesta.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Burbujas confidenciales

Las palabras ruedan por allí y estoy aprendiendo a entregarte pequeñas dosis para salir de la monotonía, finalmente, tú deberías estar aquí.

Están fallando las proyecciones nerviosas, la distancia se me está haciendo complicada, todo lo que sueño se queda almacenado en el inconsciente; hay muchas personas, y pocos cerebros funcionando. Me tienes y no, me quieres y a veces hay sensaciones vacías, me hablas sin mirar, me explicas lo absurdo, te preocupas por lo que no podría pasar, me desvías cuando estoy en lo cierto, no te insertas en el momento de duda, sabes cómo persuadir mi decisión final.

Siempre he pensado que si ella estaría más cerca de lo que yo estoy, sería diferente; has aprendido conmigo, te has hecho más vulnerable al igual que yo, y no podemos evitar lo que hemos creado. ¿Cuándo llegas a querer tanto a una persona que la mesura se te va de las manos y comienzas a vincularte con la exasperación?
No he querido no quererte, me he arriesgado porque es bueno experimentar y es bueno también, no estar ajeno al dolor por mucho tiempo. He madurado con respecto a vínculos antiguos, que irrumpían mi tranquilidad, que pasaban a ser representativos y me consumían apresuradamente. Guardo muchas cosas, detalles que al parecer son ínfimos pero que me han dado respuestas, y han formado un concepto, constructos, sensaciones respecto a ti.

Si tu mirada no hubiera sostenido mi desgano prematuro, si tus manos no hubieran demostrado lo que sentías, si tu respiración no me hubiera estremecido de esa manera, si tu presencia no hubiera sido deseada, y si estuvieras aquí, si estuvieras conmigo…

Creo que ir a contracorriente de mis parámetros está haciendo que vea otros panoramas, que cierre círculos, que mi capacidad crítica sea más imparcial e independiente, que mis respuestas sean impetuosas, que el asombro de la gente y su vetustez me hagan crecer y demostrarles que las cosas han cambiado y no como ellos desearon.

Perdí el momento en que lloraba por alguien, perdí tu mirada antes de que la lluvia recorriera nuestro cuerpo sutilmente, perdí las veces de claudicación, perdí el miedo a decir lo que creo, perdí lo malo y perdí la desilusión y el pesimismo. Pero no pierdo el querer mirarte.

Tus palabras son precisas y me enternecen, me robas constantemente sonrisas y el hecho de sentirme bien; es saber que contigo estoy tranquila. Ser tan tú me hace bien, y el que no estés cerca, exaspera mi momento, sin embargo, estoy contigo aunque no esté contigo. Aprendí a amar con esa intensidad que al parecer estuvo privada hace un tiempo.

Tus gestos, tus emociones, tus palabras, tú. He decidido arriesgar de más esta vez, pasará si es contigo. Has vencido a la que era mi compañera, pero te ha perdonado porque me ha visto diferente, fúlgida, has cambiado mi mirada, has encantado mi yo. Mi soledad espera en su pequeño lugar, silenciosa, inusitada,  vigilando para regresar.






martes, 4 de octubre de 2011

Exabrupto mental

Tu ambivalencia me enfermó hace unos días, lo siento, pero no es fácil decir que logré mantenerte al margen de mi vida, de mi rutina, de mis ideas; los dulces momentos que creaste, las palabras que dejaste desplazadas en el viento, las miradas de sinceridad que quedaron estampadas en la pared esa tarde en donde tu melancolía y el problema pudieron más que tu dureza diaria y tu reserva constante.

No volví a creer en ti hace unas semanas, cuando intempestivamente sorprendías mi seguridad hogareña, no culpo tu forma de ser, critico la percepción que tienes hacia las personas, respeto tus decisiones, pero me alejo de las afecciones.

Un día tal vez regreses a tu fase de libertad, sin que el pensar de la masa a tu alrededor te esté ahogando, por fin tendrás los segundos de oscuridad, y podrás sonreír como cuando aún eras una niña. He entendido que el ser humano tiene ingenio y éste lo ha hecho superarse y crear, cada uno busca un tiempo para olvidar, un tiempo para pensar, para analizar la conducta aprendida, para entablar vínculos y no perder los que creó anteriormente.


La terquedad me acompaña de vez en cuando, y suben las apuestas esperando que como individuo pierda la calma, esperando mi histeria para decir todo lo que no has querido escuchar; cuántas veces te has escabullido ante las situaciones en que debías enfrentar tanto, no deberías a conveniencia crear vínculos, jugar, manipularlos hasta dejar al extraño en el exabrupto de este teatrín usual que formas por tu inseguridad y el miedo a quedar aferrada enfermizamente.


Busca tu mirada en el cielo, busca tu sonrisa en aquel ser indefenso, busca las distancias rotas, las palabras que una vez juraste no decir, busca el silencio que llega a enternecerte, busca la pena que emerge en lo desconocido, busca cada una de sus caricias, quédate en tu vida, sé partícipe en el momento que tu corazón vacío se llene de la sensación inédita.

No pretendas que los que te rodean te tomen como prioridad, porque el individualismo prevalece en nuestra sociedad, y tú mejor que nadie sabes qué es y cómo se da. Días y noches de celos, de deseos, de amor, de mortales conflictivos, de sentimientos en interacción con alguna canción, de tráfico y desesperación, de procastinación, de impulsos paralelos, de historias creíbles e ingenuas, de aventuras y desventuras; días y noches en donde puedes ser tú quien decide ser invisible o no. Días y noches de infidelidad, de construcciones imaginarias, de palabras decadentes, días en donde no quieres existir, y noches en que el deseo te toma por sorpresa y quieres vivir vehementemente.

 Era hora, tenía que llegar el momento de una etapa así, de cambios y de nuevos panoramas, de individuos con menor frustración, de palabras sinceras, directas y firmes. El mundo no gira entorno a ti, eres parte de éste, termina de buscarte, y da por hecho que tus días y tus noches serán gobernadas por tus sensaciones, tus días y tus noches a merced de la gravedad, y el tiempo será latente.

jueves, 4 de agosto de 2011

Fue por ti

Sí, tengo miedo, porque estás solo y no puedo abrazarte, porque he escuchado tu llanto y no he podido consolarte, porque sentí tu dolor y no te di el sosiego necesario, no te pude responder.


Cuando era niña, sentía que necesitaba de alguien más, porque me sentía sola, porque me faltaba alguien similar a mí, porque era correcto que tu inocencia me acompañe toda una vida, porque para mí era importante demostrar mis logros que parecían ínfimos para los adultos que habitaban en esta casa, porque estaba cansada de no intentar expresarme sinceramente, porque tenía fe aún en ese Dios al que rezaba todas las noches, porque ya no quería estar sola mirando las sombras feroces de aquellas largas madrugadas, porque esa "familia feliz" no estaba concretándose.

Fue por ti que me sentí más fuerte, con quien entendí que algunas cosas se toman a la ligera, fue por ti que emepecé a cantar muy bajito y cerca a tu oído, sentí miedo al tenerte en mis brazos...tan pequeño, tan frágil, tan hermoso. Fue por ti que no quise cometer errores, me guardé muchas cosas, y traté de pintarte el mundo de los más exóticos colores, de las historias inigualables e inimaginables; fue por ti que hice caminos para que seamos como el fuego y el combustible. 

Mis recuerdos no pesan si te ausentas, y las señales de humo se disipan porque me has olvidado por unos minutos, aún no quiero darme cuenta que estás creciendo, tal vez con el tiempo y con menos reservas. Eres tan parecido a mí, tal vez porque estuve siempre a tu lado, y porque la conducta es aprendida y va de la mano con un estímulo reforzador. Siempre fuimos uno, guardando secretos, jugando sin parar; amaba ver tu aprendizaje, amaba estar para cuando tu equilibrio te jugaba una mala pasada y yo era tu soporte, amaba no dormir escuchando tus quejas, amaba que me dijeras lo que te molestaba, amaba tus sonrisas, y no lo dudes, lo sigo haciendo, amaba lo que ha sido en un momento, amo lo que es y lo que eres.

Entiendo tu dureza, tu verdad, tu silencio, tu dolor acumulado, tus miedos recónditos, tus dudas, tu simpleza al pensar, tu seguridad al hablar, tu límite para demostrar el sentimiento, tus sonrisas inéditas, insólitas, misteriosas; me calma saber que quieres saber lo que me pasa y sientes estabilidad al hablarme; que si yo no te abrazo, tú no lo harás; porque eres valiente, porque al igual que yo...pasas desapercibido en lo emocional, porque tu mirada crea uno de los mejores panoramas, porque tu abrazo me hace sentir orgullosa, porque tu ser ha mejorado mi existencia, porque la trascendencia es única e insuperable.
Tengo miedo porque no estás en mi lugar, porque la situación se ha invertido, porque necesito de tu valentía pueril, te necesito aquí porque esa inocencia debe empaparme, te tendré pronto aquí porque el polvo de estrellas es de los dos.

El reflejo de tus ojos, tu corazón en apertura, tus manos confusas, tus palabras firmes, tus ganas por entrar en este mundo delirante y enigmático, mi lealtad y ortodoxia por anhelarte, un gracias por existir, un abrazo ameno y el beso de buenas noches. Nuestra imaginación nos dejó buscando el unicornio azul, avísame si lo encuentras, cuídalo y no me dejes hasta que sea de día y pueda ver la luz del sol brillar.

Fue por ti mi certeza, mi deseo de cuidarte, mis lágrimas al irme lejos, mi primera carta, mi sonrisa de sosiego, mi protección, mi constancia.Y te tendré pronto, porque realmente el polvo de estrellas ha sido y es para los dos, y porque la promesa se cumplirá, porque sólo contigo creo en promesas, sólo contigo cierro mis ojos y entrego toda mi energía para que seas feliz, porque te necesito.

sábado, 16 de julio de 2011

Estoy aquí resucitando


He vivido aquí pensando en cuánto entregaba, cuánto ardía mi soledad, en qué piensas después que volteo y camino defrente, congelada, confusa, perdida, en lo que pasa por tu mente cuando dices "Te quiero", he creído en tu ausencia, que esto es una farsa y que es una transacción lúdica, ulterior, cruzada, que amenaza contra los dos. Ni siquiera hoy podré despedirme.

Puedo afirmar que va a cambiar, va a permutar la situación, y voy a pensar de diferente manera cuando te hayas ido, porque en tu ausencia: se concretizan mis pensamientos bloqueados, porque te voy perdiendo, así hayas intentado vincularte conmigo; porque siento que tus palabras se difuminan; porque tu figura se está haciendo inalcazable; porque no puedo verte en sueños; porque la verdad me embriaga y me deja devastada; porque mi lamento se desdibuja de tu panorama, porque tu sonrisa me asusta y se desarticula. 

Estamos regidos por la ley de la supervivencia, estamos envueltos de pequeños retazos imaginarios, estamos bailando el más largo vals de la vida, sumergidos en la visión equívoca y ambigua por ese vocablo que es "felicidad". Ni tú ni yo sabemos qué es lo que define esa simple palabra. Y tampoco sabemos lo que va a pasar después de que se dé el retorno...ilegible para mí, impredecible para ti.

No has entendido aún muchas cosas, y ahora creo que es mejor que no lo hagas porque pierde el misterio, pierdo yo y pierde mi sentimiento; no debes saberlo porque habría una solución, seguramente la encontrarías y no deseo eso. Debí entender que muchas de tus palabras son someras, que no tienen importancia en tu contexto vital, que la literalidad no se lleva bien contigo, que la creación de tus vínculos cercanos es ínfima, que el analizar algo te causa espasmos metafóricos.

Cómo puedo creerte y por qué experimentar el querer, por qué ese sentimiento utópico que me amordaza, me embiste, me hace caer en coma. Tanto tiempo, tanto tiempo, y no vas más allá de tu perspectiva kantiana. Ya no es unísona nuestra hilación, y las horas, los minutos, las calles, tus pasos, mis huellas, las miradas infestadas, las caricias neutras, la angustia ante la nada, la condena de ser libre, nuestros miedos, mi figura y la tuya van en un proceso de desafección.

Si no tienes la capacidad no puedo hacer nada, no puedo cargar con lo tuyo, ya no quiero estar pendiente de ti, no quiero sentir que te extraño, no quiero saber que mi límite para quererte ha sido derribado. Si tiene que cambiar, que cambie, es momento ahora o cuando vuelvas encontrar la verdad de ambos, el punto exacto, así duela, así nos turbe.

Somos ángeles y demonios, en lo más sublime y en lo más abyecto, en la mirada fúlgida y en la palabra hiriente, en la claridad de la voz y en la oscuridad de tu tacto, en la emoción indeleble y en la sensación impertérrita. Me sorprendiste tantas veces con un dolor ígneo, fallecí por ti, dejé por un momento los retazos imaginarios, este largo vals de la vida, esta acción de sumergirnos en el eufemismo eterno, y esa palabra no definida: "felicidad".

Pero estoy aquí, no me he rendido, y espero que tú tampoco, porque el inicio de algo es el final de lo otro. Estoy aquí, intentando, descifrando, analizando contínuamente todo. Estoy aquí resucitando, frente a los sobrevivientes de esa guerra constante. Pasarás las noches desesperando, pero en esa oscuridad fría e inesperada, alguien te redimirá.

Y... ni siquiera podré despedirme de ti.


lunes, 4 de julio de 2011

Metamorfosis del Yo

No he comprendido tu mensaje escondido, no quiero entregarme a esto, no quiero, tengo miedo, creo por la interacción temporal que es aquel miedo intrínseco que tienen todas las personas. Tal vez sea cobarde, pero no arriesgaré lo que he formado hasta ahora, tengo buenos vínculos, tengo personas alrededor que son únicas y a las que aprendí a querer con intensidad a través de la cadena de eventos oscilantes.
¿Cuándo es el momento indicado? … Me has hecho esa pregunta una y otra vez, y no he sabido responderte, porque no hay un momento indicado, porque no puedo anteponer situaciones, no puedo forzar sentimientos, no creo en el deseo efímero ni en lo que vendrá si no está aquí y ahora, creo en lo que he vivido el día de hoy, creo que esto puede acabar, no pienso en cuándo será, no he puesto límites, no he buscado el momento adecuado y perfecto, y es que ya no creo en esas fantasías anheladas y creadas por tu temor a estar solo.
Fueron tantos gritos, tantas discusiones, palabras hirientes, y pasamos los momentos viviendo en círculos, pintando la realidad de esperanza y amoríos furtivos. Sin embargo, he querido ser libre desde hace tanto tiempo. He pensado en los inocentes, en mi vida, en el dolor del centro silente, en las tensiones que se acercan, tormentosas; en el tal vez. Soy débil, y algún día te darás cuenta, que hay ciertos límites en mí. Acaso creo que debe darse un cambio, por lo mismo, he puesto todo, todo de mí. Aprendí a exprimir todo lo que nos da la vida, a entenderte sin razón, a escucharte impidiendo el encuentro de nuestras miradas, a abrazarte sin sentir, a enamorarme por costumbre, a olvidar perdonándote, he aprendido tanto, contigo o sin ti.
"Tal vez, tal vez, tal vez" ...seguiré repitiendo eso si es lo que quieres, y no habrá un momento indicado, no habrá más aprendizaje a tu lado. Diré muchas cosas del otro lado de la pared, te toca desde hoy jugar con las sombras de la pared, cantar fuertemente sin pensar en lo que vas a perder, porque no habrá más preguntas sobre lo que vendrá o lo que fue. Lo siento, no tendrás mecanismo de escape, no hoy, no conmigo.
Hay un recuerdo, tú y yo esa noche juntos bajo la lluvia, el beso infiltrado en esa incómoda situación, tu mirada inspiradora, mi felicidad abrumadora, el querer llenarte de ternura, tu tino para verte protector, tus manos suaves y llenas de sosiego; esa noche no cambiará, ese beso no se ha ido, tu mirada sigue aquí, a mi lado, vigilante y cautelosa, mi felicidad ya no es abrumadora, es tajante y viene repentinamente, la ternura te la quedaste, pero debes buscarla en el fondo de tu ser; nuestras manos enlazadas han creado un fruto, ese que nos unirá siempre. Sigues a mi lado, estás en el pensamiento, no habrá un recuerdo como este, no puedo reemplazar lo que hay en este momento, lo que has hecho de mí, lo que has dejado en mí, de lo que nos hemos apoderado equívocamente.
Si no me has encontrado hasta ahora, no era “tu momento indicado”, porque si no ha pasado es porque algún día yo te encontraré. Y está en mí encontrarte después, en otro tiempo, en otra historia, en otro sentimiento, en otro pensamiento, en otra lágrima del cielo, en otra palabra altiva y fortalecedora, en otra condición.
Han pasado días, noches lluviosas, me ha atrapado el frío, y he cambiado. Ha sucedido algo, no has estado presente, no he pedido que estés; tengo nuevas opciones de respuesta, tengo otro panorama utópico. Creo que te tengo a ti.
La vorágine de recuerdos me ha obligado a enfrentarme, la insania me ha exiliado, la pulsión ha pactado y está haciendo que actúe como lo estoy haciendo.
Sí, es una transformación inesperada, un vuelco en nuestras vidas, una esperanza observable, una palabra entendida, fija, adecuada; es como la sonrisa primera, como tus abrazos al empezar el día, como mi libertad, es el pensamiento plasmado en tu lenguaje.

Me quedaré contigo, así parezca enfriarse nuestro alrededor, quiero acompañarte en las tardes frías, disfrutar lo que no he querido disfrutar, porque realmente eres algo parecido a un milagro, y me quedaré contigo, y no necesitarás a nadie por un buen tiempo.
Estaré contigo, y no voy a dejarte.

domingo, 12 de junio de 2011

Release

Un ser trastornado, tan ególatra, tan poderoso, inoportuno pero afable con algunos. Tienes el poder, tienes la forma, la medida, la experiencia cognitiva; y tu mirada es tan fuerte como el vínculo maternal, el conjunto de células que te ha hecho organismo te atribuyó ser tan desmesurada como las olas del mar, tan asequible como el acierto de cuando eres niño, tan persuasivo como el calor de aquel beso.

No has sentido nada y es que no tienes esa capacidad, se atrofió tu desarrollo emocional, se perdió tu esencia, se difuminó tu gesto inocente; has cargado de dolor el eco del susurro, has hipnotizado e irrumpido en esos ilusos, cegados conscientemente; has deformado tu futuro y el de los demás; no has mermado tu percepción individual insensata y prolija. Si intentas desmembrar a los llamados ingenuos, que en realidad son marionetas, ajenos al estrépito que persigue sus pecados, no ganas absolutamente nada. Se han encasillado en la sordidez de sus sentidos; tú triunfante has engatusado el sitio, y con tu voluntad de poder: das, quitas, oprimes, hieres, golpeas, disfrutas tanta atención, matas, callas, desarticulas el pensamiento, la conducta, el sentimiento de casi todos los que se aferraron a ti.


Que te lleven muy lejos de mí, que la insania no haga perder el color, que no se desvanezca mi carácter, que nadie vuelva a recordarte, que se liberen todos de sus cavernas, que no se llene nuestro entorno de tus enemigos y tinieblas, que el lamento no calle, no ahogue, no traiga martirio. Tu estrépito infinito no podrá seguir privándonos del sueño. No, no has terminado con los asuntos pendientes, con el rencor, no has desaparecido con el ruido, tampoco ha disminuido tu petulancia, insolencia y descaro; sin embargo, estoy aquí y no me has vencido. 

No lucharé por un grupo privilegiado, no por los que se equivocaron, no por los que fueron partícipes de tu ostentosa dominación, no por los que entregaron todo vendiéndose al "mejor" postor. Lo haré por mí, porque me he cansado del sufrimiento ajeno, porque convivo con tropelías, porque habrá una luz que rompa con las diferencias, porque así como yo tengo libertad de elegir, hay otros que eligen ser inquisidores; eligen pensar, controlar lo que entregan con mesura, teniendo la valentía de desafiar a los que hicIeron callar.

Los murmullos, las palabras, mi decisión y el anhelo triunfante, las ánimas guerreras, la lluvia acrisolada, la esperanza y la fortaleza de las heridas pueden vituperar tus ideas, tus espectros que recorren y esclavizan a muchos en esta fría ciudad. Serás como un perdedor decadente, y estarás del lado de "Los caídos"... porque cuando hay un estímulo siempre hay una respuesta; han recibido tantos, que es hoy cuando se revelan, volcarán tus planes, ya no habrá gente dispuesta por ti, tampoco te querrán con la misma intensidad.

Ellos, que una vez sufrieron, decayeron, intentaron ser fuertes y se hundieron nuevamente, han pedido sosiego, no permitirán que tomes otro pedazo de sí y los dejes a expensas del dolor, de vivir en condiciones infrahumana, no aceptarán que hagas eso con otros; porque te recuerdan, fue un momento feliz y utópico, pero cuando se descontroló la situación y tú quebrantaste tu propia imagen falsa, ya estaba el daño, ya estaba el desquicio en ellos, ya no era fácil zafarse de ti ni de tu obsesiva afición, no hubo intención de repercutir nada, no hubo oportunidad de acción del ser en sí, no hubo arrepentimiento.

Si te encuentras a ti misma, tendrías otro panorama. Conmigo no has podido, con tantos guerreros contra este tipo de personalidad tuya tampoco, estás debajo del puente, pequeña y propensa al olvido. Fracciona tu insania, tu perfil infame, tu percepción egoísta y nefasta, aprende a sentir, a disfrutar verdaderamente, te quedarás sola, y no te gustará. Si hay reivindicación, tu capacidad pertenecerá y se modificará en esta transición efímera. 

Tú estás aquí, propensa al olvido, diminuta. Tal vez no eres de este lugar, estás aquí de paso, simplemente entrega sin esperar. Que ruja su corazón, que se calle el ruido, que se pierda el silencio opresor, que sean libres, que sean imparciales, que actúen sin control superior, que sean todas las voces, que no se finja una existencia siempre llena, que mi voz y la de ustedes libere el cauce del río que hay en mi sangre.

viernes, 27 de mayo de 2011

Toque de queda

Me he equivocado, he sido egoísta y por miedo al daño y el dolor he herido, he sentido, he caído, he perdido, me he confundido y muchas cosas el día de hoy han perdido el toque de color.
Las cosas no deben ser como han sido establecidas, no deben calarme el pensamiento, no deben asustarme, no pueden sobrepasarme, no pueden inmiscuirse en mi forma de ser mostrando ambición, preocupación excesiva por eventos póstumos, no tienen que arruinar mi vida, tampoco hacerme pasar cada día sin la búsqueda de mi estado ideal. Me ha costado entender esto, pero tenías que decírmelo alguna vez, porque me quieres y yo no me he privado de hacerlo contigo. He vivido llena de parámetros, con límites, con ajustes naturales que están transformando mi ser; y no es bueno, no es entendible, no es lógico ni adecuado. Sé que no esperas más de mí, no he pedido que lo hagas, pero te hice daño de alguna u otra forma, y me hace daño saber que ya no seré quien era antes.
Cuando el mar me desafiaba, sabía que estarías allí, aislándome del asombro, del susto, del miedo, del desequilibrio emocional; hoy sentí miedo, porque te vi lejos, sentí que la posibilidad de regresar a tu lugar estaba sesgada, que tu mirada no iba a ser de alegría ni de aceptación. Mi miedo ha sido eterno, me ha provocado etapas de transición, limitarme afectivamente ante algunos, demostrar dureza subjetiva, aferrarme a lo académico insulsamente sin pensar en lo que me rodea; siempre he sentido que las personas llegan a uno por intereses superfluos, pero es distinto contigo, y tal vez por mi inseguridad, mi constante manía de hacerme pequeñita, de críticas y fijaciones con la perfección, he llegado a escaparme de un lado de la realidad y me he puesto en el papel de un ser malvado, me he dejado atrapar y seducir por esa sombra de la cual me he escapado todo este tiempo, me he atrevido a desafiar mi punto de equilibrio, he perdido mi permanente intención por dar todo sin esperar nada.
Te he hecho daño, y con eso me he hecho daño a mí misma, no me percaté de los errores, tampoco de las consecuencias, de la privación de tu vínculo, ni de toda esta sensación inusitada e insoportable;  he caído y me está costando mucho levantarme.
Sabemos que las promesas son frágiles, que mi llanto fue inesperado, que tu llanto me demostró la importancia de haber sido parte de tu vida, que tu enojo es severo, que no será como antes, que hay ciertos puntos que determinan una situación, que la angustia por no verte en esta rutina indiferente y abrumadora me hastía, me calla, me ahoga, me desintegra.
Hay una sola decisión, un solo sentimiento, una solución, un empezar de nuevo y un fundamentado y verdadero “lo siento”.

Y está este corazón a la intemperie, frágil, esperando algún golpe bajo, enmarañado de palabras hirientes llenas de realidad, de miradas justicieras, está buscando una explicación tratando de dominar la abulia intrépida, queriendo hacerse dueño del cuerpo dulce que un día fue desterrado por emociones inhóspitas e instintos peculiares no deseados.
Sé que hay una intención, hay formas de cambiar todo este panorama dañado, no conservado, pero se necesita tiempo y espero no me dejes sola, no permitas que siga en el error, en esta reacción circular perjudicial, muéstrame el momento indicado.

Todos hemos cometido pecado, y hemos de pagarlos concibiendo constancia en nuestro acto. Sin duda, una vez más la debilidad del ser humano es grande, perturbadora y está sesgando nuestra esencia.  
     

sábado, 21 de mayo de 2011

You're not alone.

Sin duda, has sido la fortaleza, la constancia;
te debilitaste, pero renació la esperanza y la paciencia.
No he estado a tu lado, no me presenté físicamente,
sin estar contigo, estoy por ti, desmesuradamente.

La distancia es enemiga de mis malos momentos, 
y tú, la alegría y quietud que invade mis lamentos,
nadie es digno de juzgar tus decisiones ni tus acciones,
y creo que no es necesario que des explicaciones.

Eres el único ser que manifiesta tanta ternura,
que con sólo una sonrisa asedia amarguras.
Cada risa, cada momento, cada palabra,
sin tu toque de ternura y voluntad, no tendría nada.

Agradezco porque me has enseñado a ser fuerte,
porque entendí contigo lo que es amistad verdaderamente,
triunfaste ante mi desconfianza, mis dudas y mis miedos.
No estás sola, estás conmigo. No dudes, yo siempre estoy contigo.


martes, 10 de mayo de 2011

Abulia y vahído súbito

Una sorpresa puede perder la emoción, así como puedo dejar de extrañarte sin haberte olvidado. Prometí no estar ajena a tu realidad, quise no quererte y no lo he logrado, pero pude calmar mis ganas por saber de ti, no se ha hecho presente la exasperación, y he podido estructurar las dosis de cariño, la porción de amor que precedentemente te di. 

He querido en demasía sentir que quien se hace dueña de todo soy yo, que es mi voluntad la que cambiará mi vida, que tengo que actuar porque así lo deseo, porque la voluntariedad hará que alcance la felicidad, sentir que tengo responsabilidades y que soy capaz de lograrlas sin tenerte a mi lado, sin verte o escuchar tus palabras, sin pretender quererte, sin consentir que te inmiscuyas y logres dañarme o quebrantarme. Dejaste palabras en el aire, privaste y desintegraste conductas oportunas y lógicas, te alejaste confusamente, me desorienté, hubo ofuscación en mi lugar, no me enojé, no he podido hacerlo con muchos y no esperé tampoco hacerlo contigo. 

No te olvido, no lo intento y no genera flucutación en mi estado de ánimo; te quiero y no me desespero, queda estático el grado de amor y puedo controlarlo con austeridad; vivo discreta, serena y prudentemente, pues se hace presente la inocencia en el momento, creo que he comenzado a buscar respuestas sin abdicar mi razón ni atenuar mi yo; te necesito y no busco tenerte a mi lado, necesito el equilibrio y la mesura para estar segura de mí y de ti; te hablo y no es correcto ni fructífero que me escuches, hay tranquilidad en este panorama, no hay abulia ni auscultación por volver a la dependencia paradójica y vesánica.

Cuando se dio el colofón, no miraste, buscaba entenderte, hablabas atolondradamente y negabas la idea de desvincularte y hallar la distancia óptima. Eras tú y yo adherida al mutismo, desintegrándome entre la cautela y la infamia de tu determinación lúdica, irónica y difusa; aceptaba mostrando mi lenguaje corporal seguro e hidalgo. No hubo quejas, no hubo retorno, tampoco miradas de tristeza, simplemente un cuerpo oscuro, soplidos fríos de un cielo enfurecido y omnipotente, el alma vagabunda de cuerpos carentes de amor, estima y existencia, el canto decadente de aquella princesa enclaustrada y abyecta, el suspiro alterado de una sensación quimérica, el deseo de una sola palabra: "detente", el instinto radical y constante de protección de ese lobo valiente, y, mi sentir atónito y estupefacto.

En esos minutos, bajo la oscuridad tu idea dejó de ser certeza, y cómplice se hacía la oscuridad, invadiendo el que fue nuestro lugar. Decidí omitir la duda y la tristeza, entiendo y no pretendo guiarte cuando te sientas desprotegido, no pretendo darte sosiego, ni ser presa de tu maniobra cáustica. He encontrado una medida que inhibe la ansiedad, y he logrado estructurar mi vida ausentándote excesiva y esporádicamente; la ausencia puede traslaparse, y tengo el control para entregar y cohibir el cariño; envueltos en la oscuridad es tiempo de hacernos niños, jugar eludiendo intereses subjetivos, concluir con todo esto. 

No deberá ser un final feliz, porque las condiciones externas y otras influyentes no lo permiten, pero es tiempo de concluir con nuestro juego, y descuida, lentamente irá descendiendo el nivel de importancia que incorporé, se debilitará nuestro vínculo sigilosamente, se empobrecerán tus recuerdos, y todo lo que dejaste en mí. Una vez más envueltos por la oscuridad en aquel lugar, caducará nuestro tiempo y será el final de todo, no esperes algo extra pues no hay vencedor esta vez, es una liberación, es la idea de que se acabó el "amar", es decir adiós y no regresar.     

martes, 3 de mayo de 2011

Expropiación nouménica

La vida se está yendo, y ha pasado por mi lado, me ha rozado, me ha hastiado tácitamente, me ha dejado desprotegida y ausente en esa categoría a priori que se llama tiempo. Entiendo que inusitado es mi deseo, que es poco probable su realización, y será resquebrajante tu maniobra, es desesperado el vocablo que pondrá fin a mi juicio trascendental, pues admirable será mi desazón.

Si crees que el mundo gira en torno a ti, estás viviendo abyectamente. No agotes tu pequeña capacidad de amar, no seas tiranizado, no aguantes las ganas de gritar, no claudiques ante tu verdad, no olvides la idea de ser, no resguardes tu esencia, la doctrina del concepto, no ahora que estarás inerme ante el noúmeno anhelado. Es cierto que el sujeto le da valor al objeto, a la realidad, pero siempre está condicionada con intereses superfluos, por una intención bizarra y rústica; creo que tal vez la necesidad del ser humano no es la totalidad de lo real, y la distinción de la razón y el entendimiento se está haciendo insuperable, y distante. Tu felicidad cáustica no lo es todo, y tampoco tu infaltable lascivia y el proceso súbito y marginador, ni tu "pleno"  y efectivo saber es lo máximo para la ley universal.

Estás en constante cambio, decides y hay luchas entre dos deseos, o eres así o te arriesgas a replantear tu ser roído, juegas con la parte de tu ayer, y vuelves a la vida sin la facultad de sensibilidad, de entendimiento ni de razón. No será fácil, estás intengrado a tu sociedad, y si no actúas quedarás dominado, y humillado, porque no cabe el descuido, no cabe tu sonrisa esperanzada, tampoco la palabra de aliento o el abrazo abstemio, y menos una idea que no ha podido ser concretizada.

Mes de fulgor,  de la filosofía del espíritu, de ideas ortodoxas, de palabras decisivas, de ética y moralidad, de entender que ese amor no se equivoca, de mirar al cielo suspirando esperanzada en algo mejor, de café cargado e inconsciencia colectiva, de sinfonías extraviadas en mi yo, de callar por respeto al deber, de jugar con la frialdad y el interés afectivo, de nuevas voces, de traslapar la carencia de un ser inocente y pequeñito, de miradas intrépidas y absorventes por algún tipo extraño que me ha robado el alma en su mundo cosmológico.

He hecho cosas normales, he cumplido con mi rutina una vez más; la realidad tiene otra visión, me he impuesto y ante ella me he expuesto fortalecida e inquebrantable, negaré la conciencia de aquella que me dejó en la intriga de lo incierto, en el desinterés del noúmeno, en la apariencia errática, en el fenómeno creado y establecido, en la inseguridad al sonreír.

Si la vida está pasando, es hora de que active el espíritu de sublevación y que busque un bien universal, el sentido de mi vida, sentir porque es un llamado, es mi necesidad.
El fin de la vida es próximo a cualquiera, es inesperado y tal vez algo escrupuloso, y es ley para todo ser humano, sin embargo, esa idea sublime y desafiante trae desconcierto y sigilo, y me anima a aventurarme, a increpar en el vuelo de las coplas melancólicas y de abulia, a instituir el deseo de verdad, a que cada día sea un goce lleno de ímpetu y de valor, a no aferrarme y dejar el telón caer, a crear nuevamente una historia fúlgida, y sobre todo a disputar el anhelo de vivir y el misterio de la muerte.

El misterio de la muerte, por el que si te dejas escatimar y supeditar estarás en la soledad, ajeno y lejos de tu lágrima y en toque de queda. 

martes, 19 de abril de 2011

Pragmática afectiva

Odio no poder decirte todo lo que he guardado, claudico mis ganas de llorar, y estoy intentando traslapar la alegría que siento al verte, al saber de ti.

Ha sido el enfrentamiento más codiciado en mi vida, son dos conciencias, dos deseos, y esta vez uno de dos subyugará en esta escaramuza errática y de quien se apodere el miedo intenso a morir...será de ti , porque no estoy dispuesta a caer una vez más, a pensar y sentir por ti. Se disiparán mis ganas de hablar, encontraré la satisfacción propia y delicada, no hallarás manera de verme doblegada, hoy no, no serás la conciencia dominante, y no por haber entregado tanto seré el ser débil, inocente, estulto, sutil que creyó en algo cuando no existía absolutamente nada.
Estoy segura de no sentir lo mismo, de no saber qué sientes, de haber creado un fenómeno caótico e inestable, de estar exhausta por confiar en ti y no haber indagado en toda esta lucha de hegemonía... en esta competencia diestra y versada en la cual, lamentablemnte has vivido desde hace excesivo tiempo. No he de abandonarme, no consentiré tu insania por la confluencia entre los dos, quedarás confinado al goce como también al putrefacto estado de una utópica contradicción, de la mendacidad mixtificada a conveniencia.

Trataré de estar mejor, y de llorar osadamente, ahuyentando el pavor de verme desprotegida, congelando tus recuerdos, estando decidida a que las estrellas brillan esta noche por mí porque han sentido lo mismo que yo; voy a calmar la inquietud afectiva que fue generada por tu amnesia premeditada. Aceptaré que las fases en nuestra colisión afectiva están buscando el momento idóneo para escurrirse y fugarse por nuestros pensamientos y por mi organismo inmunodepresivo; no hay que apresurarse, no ahora porque mi temperamento es flemático y mi escudo federado rechazará tu desesperación y tu injusta sensación de supremacía, acorralará tu insinuación hiriente carente de envergadura, significación y presunción.

He decidido omitir todo de ti porque aunque sea extraño, pesaroso y me atrape la confusión, has hecho daño, un daño que pasó desapercibido obligatoriamente por mí una vez. Tristemente creo que es lúgubre y funesto lo que conocía de ti o la imagen que me hice al creer en ti.
Sin  embargo, una vez más has agotado las oportunidades ofrecidas, una vez más me he arriesgado y he perdonado, empero siempre llega un día fundamental y contundentete el cual te muestra la veracidad, la autenticidad de tu realidad y la intrepidez o audacia con la que debes actuar, pues es hoy que te relego porque la fluctuación de tus demostraciones han sido atroces e insuficientes, me han ahogado en inseguridad y me han devastado minuciosamente.

No vuelvas a decir que confias en mí, porque no habrá sistema de codificación ni estado emocional que lo acepte como verdad, no causes más daño y aléjate de mí silenciosamente; pediría que tu despedida sea intrínseca y neutral.

Y te desearé lo mejor, porque deberás aprender a ser feliz para hacer feliz a los otros, entenderás que lo escencial lo tienes tú y no hay razón para despojar de sí a un inocente e íntegro ser. Repetiré que no estás solo, quiero que creas y trates a las personas no únicamente como un medio, sino también como fin.

Es cierto, duele cuando trato de exiliarte de mi lugar, cuando te ignoro, cuando te ausentas oscilante, duele y es inútil la espera y lo empeñado para ti, pero tomaré lo que dijiste una vez: "Nada es imposible, ni tampoco dura para siempre."

domingo, 10 de abril de 2011

Crepúsculo Escéptico

No es mi lugar, no es el día predilecto, no fue el momento en que debía recibir abrazos comprometidos, no necesito que todos asistan a un lugar por mí o por el día en que me aferré a eso que se llamaba vida, no es obligación de nadie y ni de mí creer que será un día perfecto, los días van y nunca los podemos detener, las fechas se olvidan, y tal vez se pierden en la memoria de alguien que nunca le dio importancia. No es crucial celebrar cada cosa que se te presente intempestivamente, no es relajante si todos pretenden algo evidente, y se cierran en el tratado de la sociedad.
He pensado que debe ser diferente, debía ser normal, un día más, sin reuniones, sin nada que ofusque mi tranquilidad, quizá con un libro, con un café, con música y la búsqueda de mí misma en un lugar solitario de la ciudad. El noúmeno se hace presente y deja ínfimamente al fenómeno, están condicionados por distintas categorías y no se fijan en lo real.
Somos tantos seres, tantos cuerpos, tantas almas, y nadie sabe completamente nada del otro, una fecha pierde su envergadura, se difumina porque sólo en ese momento una cantidad de personas la tiene en cuenta, al pasar las horas todo se coloca nuevamente en su lugar, y todo regresa a la normalidad, y cantidad de palabras auténticas y efímeras quedan relegadas por nuevos momentos. ¿Lo axiomático de mi vida? Eso es para mí, y para muchos pasará desapercibido y será efímero, puesto que también pueril.
No es del todo bueno, no es felicidad ni melancolía, no es el deseo de recordar, no es el deseo de hacer lo que debo, no es el deseo por sonreír, no es el tiempo en que estaré esperando una respuesta detrás de la puerta, no es la emoción por un día como este, no es euforia por agradecer… llegará a ser la eutrapelia omnipotente que me devuelva la delicadeza, la sensibilidad, la indulgencia introspectiva. Se necesita un poco de cielo para la tierra, calmar la desesperación e ira de las olas del mar, consolar detenidamente la penumbra de la luna en su oscuridad, oír el canto del aire al pasar, observar y amar.
La soledad quiere ser mi compañera hoy; está absorbiendo mis ganas, mi vigilia y mi risa peculiar, y está sublevando mi yo abstemio, abúlico, maniático y ético.
La supervivencia es un juego vertiginoso, la disculpa está desequilibrando mi seguridad, mi modo de ser, mis respuestas cimentadas, mi escepticismo, la duda. La querella intrínseca da origen a consternaciones cardiacas, carencia de sentir y convertirme en imberbe del drama inexorable.
Y es así, un silencio furtivo, un evento distorcionado y melindroso, una emoción inconclusa y quimérica, un constructo incrédulo. Una insania poderosa que te deja perpleja.

lunes, 28 de marzo de 2011

La paradoja de amar profundamente

 Si ella está aquí, si ella está abatida, si ella necesita un abrazo y se encuentra en estado melancólico, ¿por qué está aquí?

Si ella se hubiera quedado estaría sonriéndo, admiraría la inocencia de los seres queridos, tendría la plenitud, amaría ser un bufón embelesado por la alegría de personas cercanas, leería libros sin pausa, haría inmersión de sus sentidos en una obra de arte, salvaría a aquel muchacho, no permitiría que la vida se pase sin ella... pero extrañaría su soledad pueril y a ese ser infiltrado sutilmente.

Si estaría en su lugar nunca hubiera llorado desconsoladamente, no habría sentido que se hunde entre palabras impetuosas ni miradas ínfimas, habría dicho la verdad, aceptaría el instinto en su llamado para ser feliz, cantaría con emoción y regocijo, no se ofuscaría por el cariño que percibe, encontraría el equilibrio, no iría tan a prisa, calmaría el vértigo...

Cuando tomó aquella decisión, quizá no pensó en sí misma. Ella estaba desorientada porque era la primera vez que estaba expuesta a la lejanía vertiginosamente, y no pensó en lo que podría venir ni en cómo se sentiría cuando el tiempo indicado llegara e incaute la conmoción central de la vida. El hecho de haber retornado, de haberse olvidado de los eufemismos, los vocablos rebuscados, las risas en todo momento, los consejos universitarios, las fascinaciones con charlas psicológicas, hicieron que enrede su tiempo con emociones, con momentos efímeros y felices del pasado e incitaron el hábito de la sinceridad del yo y la costumbre por amar sin pedir nada a cambio, revolucionaron la manera de sentir y percibir extraordinariamente, de valorar, de buscar el pulso de claridad, olvidó que tanto, tanto, tanto amor...a veces lastima, sin embargo, se empapa e inmiscuye en otro perímetro, aprehende lo benévolo y oportuno.

Si ella no hubiera entregado desde tan niña, si no hubiera sido la mujercita valiente e implacable, si careciera de aprehender y de aprender no sería como es ahora, no es perfecta y no le molesta; pretende, aspira y añora ser más fuerte, sólo esta vez, y está decidida a encontrar respuestas minuciosa y lúcidamente.

Si ella está quieta en este momento es porque el tiempo corre y no siente motivo para hacer una mofa de sí misma, no logra avanzar en esta travesía recóndita; si ella está estática e indefensa es porque se quedó enfrente del espejo empañado y aún no se encuentra, no se ve, no ha contemplado el mayor anhelo de su vida. Si aún no decide regresar es porque quiere descubrir, quiere sentir necesidad, apreciación por lo que hace, por lo que realizará y dejará. Tiene una incesante y firme hostilidad entre lo que debe y quiere crear, pero se las arregla y estipula seriamente...por lo que relega y descuida el sentimiento pleno, ése que le daría la felicidad perenne.

Sí, es cierto, ella tiene recaídas, se lamenta pero ella también tiene oportunidad, aunque ella se hastíe, se desespere sabe esperar, por lo tanto, flota y flota en el recuerdo radiante y ufano, deja fluir precariedad, el recelo y la angustia.
                                                                        


Ella que está creciendo, llora, extraña, siente vacíos, tiene fallidos intentos, y duerme, avizora lo insólito esperanzada en que en pocos minutos estará obteniendo el sentido y la tranquilidad, y le da pinceladas de cándidos colores a su vida difusa; canta y encanta cuando la opresión cautiva su alma; baila y gira sin parar confiada en que de esa forma aturdirá y confundirá a personas ajenas e infames. Ella escribe, descarga y alivia en cada una de las palabras un poco de la penumbra, como también desbordante entusiasmo, fructuosa ilusión y un deseo de medicina mitigante, el atenuante del dolor y la amnesia de un sueño peligroso, de la elección incorrecta.


Ella busca incesante y desesperadamente, esa mujercita que ha caído más de una vez, que está a la espera y la contemplación del anhelo y el centro de la vida...soy yo.

viernes, 25 de marzo de 2011

EI --> RI

Ansiedad involuntaria. Yo confusa, lejos o cerca, envuelta en fragancias de café, su inocencia, su despojo emocional, flor de retama; insania por escribir.

No somos nada, no hay mucho, estamos en una emboscada. Me he sentido como un diminuto grillo, repites lo mismo 5 veces, prendes y apagas cigarrillos, me miras y tratas de ser fatuo y petulante; no me entiendo y me desespera no sentir ahora, ya no es estrafalario pero sí inquietante; es una situación conspiradora y calculadora, ha aumentado mi pulsación y mi ansiedad.

No hay verdad, no hay anhelos inesperados, no hay ese gozo en tu sonrisa, no hay calma, no hay dominio de mi sentir, no hay ganas de seguir, no hay actitud sumisa, no hay céfiro en la cornisa, no hay mucho sentido y tampoco perspicacia rebosante en este preludio espabilado, no hay tranquilidad ni una acertada idea para escapar, espero…no sea nada descabellado.

Temo por mí, temo por personas importantes, temo por mis expectativas inconclusas, temo amedrentar lo establecido psicológicamente, temo el hábito con pereza, temo huir súbitamente al creerme incompleta, temo aceptar mentiras y esperar veleidosa, voluble, la hora en que se marchen los seres que nunca olvido, temo que no entiendan que lo lógico es algo intrincado, temo que en guerras perdidas permitan dejarse subyugar, temo culminar en un rezagado mundo abisal, temo entregar lo que nunca había dado.

Me río por la ansiedad, me callo por lo oculto y desconocido, me paro, me siento, camino y respiro como me enseñaste un día, me imagino situaciones extenuadas, tomo café, comienzo a abominar a ese advenedizo que intentó dar una opinión, me exaspero, me limito a pensar algo hiriente, me haces reír y te extraño, necesito tu mirada inocente, espero la calma silenciosa, analizo la relación de transferencia, recuerdo que un día no valías nada, recuerdo que yo no estaba planeada, recuerdo el por qué de tantas cosas, intento que desde tu omnipotencia y tu inmensa misericordia me adviertas, me observes, me ames.

En un segundo cambia mucho, en un segundo te pude querer y te pude olvidar, en un segundo me sentí entera, intacta; fui la eufonía del eufemismo en tus palabras enterradas; en un segundo el aire intimidó mis sentidos; en un segundo dos cuerpos y dos mentes adictas a sí mismos…lograron concebir, fecundar un hijo; en un segundo del cielo todos pudimos emigrar a este lugar. En un momento determinado se cansan, me hastío, hay manchas de amor, hay diafanidad en las almas.

Lo intento, no estoy ajena a esto, trato de resarcirme, de atraer el sosiego, de respirar y de enfrentarme a la ansiedad partícipe de un juego prohibido; y se tuerce el tiempo, busco efímeramente, evito la hilera de un desliz suicida, y se enreda la vida misma, se embrolla el cuento; y el silencio se vuelve un lamento accesible y congénito; sin embargo, es mi palabra vehemente y quiero estar aquí, más que allá, y no dejarme cegar por la rutina tediosa e inapetente.  

Quédate allí, déjalo así, sonríe, que sea como sientes, que sea tu presente, saca provecho de la desazón, entiéndete, perdona y aprende a perdonar, entonces pierde, ama, dale paso al dolor y sé un porfiado inconstante, crece y no te des por vencido, ama el tiempo coetáneo, vuélvete especial, por ti, para ti.  

lunes, 21 de marzo de 2011

El milagro más grande del mundo



Has desafiado mi tiempo,
me has dado el estado de gracia,
ocupaste y eres protagonista del mejor encuentro,
iluminas y te adueñas de mí en cualquier circunstancia.

Tu canto arremete mi confusión,
tu sonrisa me estremece y enternece,
eres el eco de toda sensación
ausente tú, mi consternación va en creces.

Está tu mirada llena de dilección e inocencia
sabes cómo inmiscuirte en mí a la perfección,
eres la magnificencia de mi vida y mi conciencia
seré  tu apoyo, tu fuerza, la palabra exacta y tu protección.

La picardía y lo ameno en tus movimientos
la osadía y sencillez en tus minúsculas palabras,
el eterno abrazo al verte...tú eres el complemento,
irradiando sosiego y sagacidad con tu maniobras.

Has aparecido en mi vida inesperadamente,
es la maravilla cálida, es el deseo de mi estrella fugaz,
es la sonrisa del día momentáneamente,
es mi canto unificado con el tuyo de manera sagaz.

Es intrincado separarme esta vez más que otras de ti, hemos crecido juntas, me has enseñado, has aprendido a cantar "Feliz cumpleaños",
me has impresionado con tu energía y tu intuición al actuar, eres como
la anfetamina para seguir, eres el obsequio más especial en mi vida, eres
un ángel fúlgido, conquistador, ocurrente, alegre, solidario, que está
en constante cambio, que está aprendiendo a ser independiente. Me encanta que por cada logro tuyo aplaudas y estires tus manitos, sonrías y mires a los que te rodean regalando esperanza y felicidad plena. Extrañaré verte, ver tus ojos, tu nariz diminuta, tus preciosos rulos, tus pequeñas y suaves orejitas, tus pies, extrañaré tu olor a "reina bebé", tus manos pequeñitas buscando mi mano para sentir seguridad, tu boca inigualable, tus cejas eminentes que se levantan cuando quieres hacer reír, extrañaré todo de ti.

Te amo mucho y amo el instante en que ríes y te sientes bien, en que juegas y yo digo: "¿quién es la mejor?; ¿quién es la mejor sobrina?, ¿quién me quiere?" y tú respondes con tenacidad: "Yo, yo, yooo".

Prometo cantarte al dormir, salir a pasear, mirar vídeos y cantar a todo pulmón, abrazarte hasta cansarme y cansarte a ti, hacer la "pelea de besitos"; prometo que aunque esté lejos te voy a demostrar cuánto ocupas en mi vida, estarás presente siempre. Gracias por existir, por ser como eres, por ser mi chinita, mi bebé, mi rulitos, el ángel en mi vida.

Te amo infinitamente Fabiana Casaretto Saavedra.


jueves, 10 de marzo de 2011

Ataduras borrascosas

"Suéltame y olvídame", son las palabras que hubiera dicho en esta etapa complementaria y difusa, pero será más fácil que nos acostumbremos a tu modo, no tan impetuoso pero sí diligente. Me cuesta menos que antes, pero completo los momentos carentes de ti, reintegro el escudo que preserva mi yo envuelto de insólitas sensaciones, e intento mermar las ganas por percatarme del tiempo.

Que sea poco a poco, no deseo hasta ahora que ninguno salga herido, esperaré y vislumbraré lo súbito y vehemente, libérame de ti con calma y sin ímpetu, toma mi palabra y desacostumbrame inteligentemente, acepta y entierra todo el tiempo caduco, cree que no ha sido en vano, que nosotros lo hemos pasado, siendo partícipe de nuestra dramaturgia y envolviéndonos en el hábito de no alejarnos.

Has corrompido en mí, y lamentablemente te he dejado. Y no me siento culpable, porque han primado los instantes de gozo y ternura; tus ataduras son borrascosas y me están sulfurando, han hecho un pacto con mis jugos gástricos y me están desintegrando. Evita darme dosis de cariño u otra muestra afectuosa, será en vano y ridículo... no me baso en tu miedo, ni en mi tristeza esporádica, haremos por única vez, lo que se debe y no, lo que uno de nosotros quiere.

Déjalo así, han pasado muchos años desde que decidimos envolvernos y alimentar esta insania peligrosa, sin embargo, no pensemos en perjudicarnos; no apresuraré el colofón, pero tampoco tendré esperanza ni buscaré respuestas. Aprende a estar solo, dibújame tu sombra y aprende a amar la vida que se vive a solas, intenta consolidarte en tu oscuridad, ríete de la soledad y juega con las partes carentes de mí, pues hay más personas que estarán para sujetarte. 

Debes dejarme ir, debo apartarte y suprimir tu lugar en mi vida, privarte de mi voz y mi mirada, atenúa mis recuerdos, yo exiliaré del todo a tu yo para retomar mi vida. Me he visto envuelta de extrañas sensaciones, ideas fulgurantes que quizás abrirán un nuevo recorrido sin exasperar mi tranquilidad suntuosa.

Cubre mis ojos, cuando esté lista lo sabrás, cuando sea el tiempo, caerán lágrimas del cielo, verás el cielo llorar, y se cumplirá nuestro deseo ansioso; no fingirás estar bien, no reiré a causa del nerviosismo, de la apertura a lo desconocido en mi melancolía; no te asustes, no sentirás como si me estuvieras perdiendo, creeremos que todo es una mentira inverosímil, será un perfecto olvido.

Y después de esto, si nos buscamos sutilmente en nuestro mundo sensible, piensa y mándame el deseo más espléndido, lo guardaré y será un paliativo para mi organismo. Cuando todo esto se acabe, volveremos a vernos y el enigma tendrá un veredicto final.

Llévame bailando al anochecer, bajo la luna, será el último contacto, nuestra oscilación ignominiosa sellará el crepúsculo inesperado, flotarán espejismos de ti y de mí, tal vez... para siempre.

viernes, 4 de marzo de 2011

Vorágine del arquetipo estepario

Quiere ser prohibido, y amaría pasar desapercibido...por qué podrías querer esta travesía esporádica y complicada ante tu verdadera personalidad, si siempre fuiste útil en tu sociedad, te admiran, te buscan, te esperan, te sueñan, y posiblemente gente "ingenua" en una pseudopercepción ha aprendido a amarte, y a extrañarte delirantemente y en la más grande excentricidad humana.

Debo aceptar que así encuentres la invectiva adecuada y no muy rústica para que los que te rodean tomen la actitud de repudio colectivo, tus ojos son misteriosos y logran desarticular todo ese esfuerzo, y por más que no te quiera como tú lo haces, el cielo de mis ojos te ha regalado libertad; por más que busquemos un prospecto de lejanía no atenuada, es necesario estar juntos.

Mis equivocaciones no deben afectarte porque la que se perjudica soy yo, no tú. Si supieras que hay muchas maneras de avanzar, seguir y de correr, no necesariamente unidos por ese sentimiendo extraño que presenciamos una tarde de verano, pero no habrán nunca maneras de volver. Déjame caer y darme cuenta de mi realidad, no pierdas tu tiempo fardón por un error que hará que madure cada vez un poco más.

Piérdete de todos, hasta de mí... hasta hoy ya entendí porqué elegiste esa travesía esporádica que complico parte de mi vida, pero que me ha demostrado que soy más sensible de lo que creí. Por más que mi alma y mi cuerpo se traslade de lugar en lugar, me has acompañado asiduamente, vales mucho y agradezco una vez más la invasión perenne en mi vida, en la tristeza de mi alma y en la lucidez de mi mirada.

Mírame silenciosa y cautelosamente, y háblame a través de ella, sentiré la verguenza de no poder quererte como lo haces tú, y encontraré una respuesta extravíada, con el calor de tu cuerpo y la diafanidad que me cautivo en ese entonces, podré sentir lo extraño, lo ajeno, lo rozagante, lo que es especial para ti, y lo que ha sido el enigma seductor y cautivante.

"Déjame llegar más lejos a tu corazón", mi credulidad en esto se esconde y carece de tus ganas por hacerme sentir viva, has hecho mucho y yo un poco de nada. Enséñame, cuídame y acércate; no pido que demuestres más porque, creo inútilmente has hecho todo. Sígueme en esta travesía esporádica en la que me envolviste, con la que me has destituido de mi forma de ser antiguamente sensata y llena de misterio estepario para extraños.

Si el cielo de mis ojos te ha regalado algo de mí, fructica y siéntete soberano y próspero. Aunque sea arduo y me disgregue fácilmente por cosas ínfimas y efímeras, procuraré regalarte más sonrisas y cautivarte con la libertad que persiste en mi mirada, procuraré y aprenderé de tu enseñanza para el inesperado e insólito "te quiero". Porque a pesar de que busquemos lejanía tenue y casi lunática, es necesario estar juntos.

Las estrellas brillan apresuradamente, para dar a conocer lo hermoso y perfecto antes que salga el sol y ostente con su luminosidad y brillantez; el amor y el ensueño nos acarician y embriagan. Vas conmigo, voy contigo, al lado de la fragancia, y nuestra elegancia.

sábado, 26 de febrero de 2011

Epístola indulgente

Intenté ser muchas cosas, he intentado pero no logro lo que quiero, entiendo que tengas muchas personas a quién acudir, pero te pido por última vez, que me des algo de tu infinito y omnipotente tiempo. Sólo necesito caer en la cuenta del daño hecho, para no volver a equivocarme, y tampoco quiero ingenuidad para actuar con mi inconsciente como mecanismo de defensa y enredarme nuevamente en esto, tal vez esté equivocada en decir que no hay tiempo para ti, y es que mi tiempo comparado con el tuyo es una minuciosa e ínfima nada. O es que quizá la impaciencia me abruma antes de tiempo, no el mío, sino el tuyo.

Quiero sentirte y saber que estás conmigo siempre, y no quiero volver a fluctuar de ti, ni de mí, ni de lo que hago. No quiero estar esperando respuestas de los demás, sé que fuimos hechos para estar en un constante vaivén, pero creo que ahora el hastío y la angustia prematura se apodera y usurpa esta rutina.

Tú y yo sabemos que no queda mucho tiempo, y exasperadamente escribo esto; dejaré de estar a la defensiva pero te necesitaré para no debilitarme inesperadamente; dejaré de hablar pero espero que sólo tú me hables y pueda sentir el alma lúcida y frágil, por la que me arriesgue a todo y luche contra la aprensión y el llanto, dándole el valor absoluto y omnímodo; dejaré de gritar por distintas contemplaciones y fundamentos pero debo sentir  tu presencia para que me llenes de calma, de placidez, que tu señal sea el vértigo de mi enfado y mi sonrisa sea la tranquilidad en mi ser; dejaré de creer que muchos podrían girar alrededor, tan sólo mírame desde allá y creeré que estoy foráneo a este planeta; muéstrame tu grandeza que ha sido disuadida y empequeñecida por seres semejantes a mí, que no han tenido vergüenza alguna, ni sienten remordimiento.

Mi vida ha temblado porque por un arranque de versatilidad femenina, se descuadró todo, ayúdame ahora a no sentir eso que me está dejando sin municiones ante la obstinación y la excentricidad de los seres humanos; y cuando esté a punto de caer en lo que no deseo, que la sinapsis en mi cerebro sea tan fuerte para que observe la consecuencia en mi mente efímera y débilmente. Por cada error que cometa, disminuye mi cantidad de vida y entrégala a los que más quiero, y por cada sonrisa inspiradora que lance al mundo, bendice a los que todavía no han logrado hallarte, y están acabándose tristemente.

Sabes que he pensado por qué fui disminuyendo tu dosis de amor, por qué te privé de mi alma y me atiborré del vacío más intermitente y desalmado; ando por la nada buscando apresuradamente mi vida, a pesar de todo, puedo jurar que no todo está perdido…porque con tu misericordia y tu vastedad, no me dejarás sola, tú conoces mi pensamiento, el sentimiento, el momento, y sobre todo mi arrepentimiento tardío y asqueado del maldito orgullo que alteró gran parte en un pequeño y determinado tiempo.

Si debo encontrar mi camino ahora, será con tu luz y tu amor divino, serás mi estrella fugaz, si me guías te seguiré sin dudar, porque lo eres todo y no te volveré a dejar, no me lamentaré por nada ni nadie. “Confiar en ti”… debió ser lo primero de mi lista, ahora dejo todo a tu criterio, sólo espero señales de sosiego, dulzura e infinito amor. Hazme fuerte cuando esté lejos y regala valentía a mi familia cuando no esté cerca. Perdóname, acéptame y ámame como si fuera un nuevo ser. No dejes que el frenesí vuelva a agobiarme, y cautívame de piedad y de tu esperanza celestial. 

Gracias por tu omnipotencia, tu perfección, tu esplendor, tu confianza y tu ternura en todo instante.
Te amo por sobre todas las cosas, y profundizareme apocadíctico en ti, mi Dios.