Estoy cansada de ser parte del
grupo de los que piensan que el amor va a durar por más de que hay kilómetros
jodidos que separan a dos personas, estoy cansada de los que creen en el
destino, en las coincidencias, cansada de amar cuando me separa una distancia
relativamente grande, y aún así te amo...
Quiero que estés conmigo, quiero
sentirte cuando yo quiera, y quiero sentirme libre cuando voy de la mano con
alguien; que se acaben las regiones fronterizas, que se acaben tus deseos
inconclusos.
Y pareciera que mi cerebro
tendría menos circunvoluciones o que mi capacidad de pensar estuviera siendo
destruida por este calor infernal que busca llamar la atención de aquellos
necios que jamás se preocuparon por sí mismos.
La desesperación se ha apoderado
de todo el mundo, y es que tú nunca ves lo que no quieres ver, qué conveniencia
la del ser humano para defender sus intereses personales, cómo podemos
alimentar al dolor de esa manera cruda y banal, en dónde carajos podemos tener
la sinapsis que nos hace reaccionar a la realidad.
No somos nada, no somos los
únicos en este universo, el ser vivo, el ser humano, la joda de sentir y
echarse a llorar, las ganas de retorcerse pensando en lo que pasó y en lo que
podríamos haber hecho, las guerras internas, las guerras externas, tu boca en
mi boca, cuerpos que se unen, bacterias, virus, cosas sobrenaturales, almas
revoloteando a tu alrededor, perdón sin olvido, esencia, nuestra sangre.
Si no vives ahora estarás pronto
pudriéndote, serás uno más, y si mientes, te entenderé, nadie ha sido perfecto
en la historia humana, excepto Jesucristo, que no es del todo un ser humano
porque tiene dudosa procedencia. Sufre y si lo haces vuelve a sentir el placer,
qué maldito puede ser un día cuando así lo decides; es un círculo vicioso…
porque después del dolor siempre llega el placer de alguna u otra forma.
Aprende, aprende, aprende,
decídete.
Es lunes, y qué decadente es
saber que el tiempo avanza sin tener nada especial que recordar, si mis
recuerdos son tósigo, entonces también soy yo tósigo, como todos, como tú,
como el más microscópico ser.
El amor es complicado, nunca lo
he escrito, pero hoy pensé de más frente a un consultorio psicológico, descuida
no era para mí la consulta, aunque ciertamente sería bueno tener una. Es increíble,
difícil, es llenarte de dudas, sentir celos, entregar más confianza de la
normal. No es perder el respeto que hay entre dos, no es esperar toda la vida,
no es conformarme con tu baja capacidad al demostrar “amor”.
Pero… cómo puedes ponerme así,
cómo puedes ocupar mis pensamientos, cómo puedes causar una necesidad,
necesidad de ti, de tus besos, de tu cuerpo, de tu mirada, de tu voz.
La decepción es para mí, porque
dejé que pase lo que no quería; lo que pedí de deseo cada abril se fue como el
momento del soplo para que la luz se apague, lo lograste, siéntete rebosante de
orgullo porque has hecho que piense como todos los que sienten amor alguna vez,
has hecho que me duela, me has dado un extraordinario sentimiento, y me has
quitado el ser parca y no sutil.
Voy a aprender contigo, contigo,
contigo…
Y si esto se acaba:
Voy a aprender sin ti, pensando
en el silencio que dejas cuando te vas, pero a fin de cuentas…
sin ti
sin ti
sin ti
SIN TI.

