¿Qué relación puede tener un gran cantautor y poeta con lo que siente una persona que lo admira?
Deja sensaciones que nadie más podría dejar, enseña, hace doler porque te saca de la fantasía y te sumerge en la realidad de manera dulce y embelesante. Hoy me sumerjo en Silvio Rodriguez para entenderme, para entender un poco mi entorno y tratar de amistarme con lo que me pasa, hace mucho no sentía esta fría tempestad que colisiona con mi ser, que está desestabilizando mi cimiento emocional, que me deja una lección, que me hace aprender con un llanto puro, con un llanto profundo y sensible en el que vuelan mis recuerdos, se aviva el sentir amor, se retrae mi fuerza y me caigo indefensa y confundida.
Tal vez si Freud hubiera
escuchado a Silvio Rodriguez, se hubiera encontrado consigo mismo y mediante el
sueño y su interpretación hubiera disminuido la censura y pronto entendido todo, habría logrado resolver su Edipo mucho antes.
Tal vez si las madres lo hubieran
escuchado, se habrían vuelto más sensibles aún, y se hubieran sentido valerosas
por dar vida a tan hermoso ser y no hubieran marcado su vida devaluándola y
abandonando a esos pequeños seres, tal vez habrían entendido lo que es el valor de ser un humano, tal vez hubieran brindado los mejores vínculos, el amor
intenso, esa mirada pura y sanadora para un bebé.
Tal vez si Silvio hubiera
enamorado al “poder” esa palabra estaría desestructurada, no se hubieran
torcido tantas cosas, no habrían flores que maldicen al morir, no habría
egoísmo individual, y habrían oportunidades que motive a otros a desarrollarse y
crecer, tener una autorrealización, como Maslow lo había planteado.
Y si pudiéramos pensar como
Silvio, porque tenemos la capacidad, pero estamos regidos a tantos
determinismos, reduccionismos y mecanicismos nos
haríamos libres y tendríamos permiso de ser quien somos sin temor al entorno y al juicio nefasto de los demás. Si la música sería realidad, y no fuente de saber de un cerebro
humano... la música podría sanar si trabajáramos en lo que nos limita, si
oiríamos, si habría escucha y nos conectaramos con nosotros mismos, o nos inmiscuiríamos en nuestro inconsciente, entonces sentiríamos intensamente.
Transformar todo, no someterse,
transformar y llenar un espacio vital, sacarse la venda de los ojos, dejar que
la realidad nos abrace, caer y aprender a levantarnos, ser libres por placer y
no por condena.
Si un verso como "Yo sé que alguien suavizó mi forma de vivir y esta querida tempestad que en un bolsillo va sufriendo por la luz" rompe esquemas, debería envolverme para solo sentir que esa persona suavizó mi forma de vivir, más no hubo origen de algún sufrimiento.
Mi realidad: si lo hubo y ahora lucho con eso y conmigo.
Refrescar mi querer, moldearlo, renovarlo, exigir que el amor que siento deje de sentir, prohibir mis pensamientos para no sufrir, estar desgastada de palabras porque sé que son ínfimas en comparación con lo que puedo y he entregado afectivamente, con la calidad del amor que entregué. Si pudiera despedirme de la pena encontraría tranquilidad, si decidiera olvidar todo y pensar ilusamente que el tiempo sanará todas las heridas producidas estaría dejando mi autenticidad, sé que es necesario aceptar la situación, entender que no puedo hundirme, reconocer cuánto valgo y para qué soy quien soy; y ser consciente que nunca se termina de conocer a la persona, muchas veces el daño te acordona y es ahí cuando te das cuenta cuán extraña se hace para ti ese "alguien". Pero busco aceptar que ya no hay nadie ahí en ese lugar, y me repito que si no tendría esta situación que me frustra y me enferma no estaría con el alma en duelo.
Debería pintar en el alma de la otra persona amor por sí misma, para que sepa en realidad cuánto vale como persona, para que no deje ir a esa persona que dice amar a causa de su poca valoración, estaría rindiéndose ante un egoísmo poco valedero, ante el temor; no debe escapar de su libertad de decisión. Me gustaría tener una disputa entre su miedo y mi amor, demostrarle que ganaría contra todo pronóstico, que de un beso callaría y calmaría toda su confusión, que con una mirada llenaría de pureza y haría brillar su modo de ser tan magnífico.
Crearía una forma de proteger su ser ante su indefensa coraza y lo envolvería en seguridad, amor y decisión.
Buscaría que pueda emerger eso que inhibió, que muestre esa ternura embelesante, unificante, que tome mi mano, que olvide mi decisión y que se centre en la decisión que tomó. Alejaría todo lo confuso, lo malo, lo doloroso, la presión, lo intermitente, y me vería en la trinchera... yo por ese alguien.
Ese alguien no debería eliminar todo lo que creamos, no debería anteponer el daño antes que la solución, si se rinde, se acaba, si se acaba termina mal. Es difícil no poder tener a esa persona cerca, no poder mirarla a la cara y no poder con comunicación no verbal demostrarle todo lo intenso e inmenso que puedo sentir. Quisiera hacerle entender lo valioso que construimos, lo dificultoso que resultó todo pero lo maravilloso que se obtuvo luego de una ardua lucha por ese amor que no podía ser.
Quisiera mostrarle cuánto vale y cuánto vale lo que tenemos.
La soledad es mi aliada, el dolor mi motivo a creer que habrán soluciones, porque aceptar el sufrimiento es saber responsabilizarme por mis actos, y es ahora cuando confirmo mi existencia, porque hay sufrimiento necesario, pero esta ocasión no me invitará a convivir con él y no se hará innecesario.
Recuerdo siempre lo que quedó grabado en mi memoria, ahora debo sentir lo que aprendí, esto es genialidad de unidad de palabras conectadas, gracias a esto me decidiré a aceptar tan dura y radicalmente lo que pasó, pero si siento ese amor que muestra él con cada palabra o frase que plasma y con cada nota musical, sé que me ayuda a levantarme, a entender que todos caen, que todos son decepcionados y que igual que a mí alguna vez otro "alguien" violó y quebrantó el afecto que sintió y que se decidió a dar con un objetivo, el de la felicidad.
Quisiera ser un colibrí, ser canción, ser creación de Silvio y sumergirme en su belleza: Ala de colibrí
...Por el levante, por el poniente, por el deseo, por la simiente. Por tanta noche, por el sol diario, en compañía y en solitario.
Ala de colibrí, liviana y pura.
Ala de colibrí para la cura.
Quisiera ser un colibrí, ser canción, ser creación de Silvio y sumergirme en su belleza: Ala de colibrí
...Por el levante, por el poniente, por el deseo, por la simiente. Por tanta noche, por el sol diario, en compañía y en solitario.
Ala de colibrí, liviana y pura.
Ala de colibrí para la cura.