cuando está la intención de herir
uno pierde más que otro.
Ya no creo como antes,
y nada queda en su lugar.
Se torna de diferente manera,
dejemos de una vez los exordios.
¿Disfrazar lo que se puede ver?
Mejor piensa en lo que no ves,
tal vez un día logras que tu percepción
esté muy cerca a la realidad.
Tú y el egoísmo sano,
algo para sí mismo,
supervivencia y bienestar individual.
Las apariencias no dejan ser,
la proliferación conlleva a la colectividad
pero si no se aporta se es expulsado.
Lo mismo pasó contigo, no te conocía bien, y aún así me arriesgue. La proliferación de lo que podía sentir me hipnotizó al misterio de tus ojos, sentir por ti y sonreír. Irrisorio momento si es recordado, doloroso momento si trata de ser olvidado.
Hay miedo, pena, nostalgia,
hay un beso que quedó en la ventana,
tu mirada de astucia
y la frialdad que se apoderó de mí esa mañana.
Es causa-efecto
es no conocernos
es apresurar un "te quiero"
es inferir en exceso
es querer en retroceso.
El acto apresurado es error de todo humano
cuando fue sin pensamiento previo,
al igual una palabra puede hacer daño.
Lo que se siente es obstaculizado
si se impone como límite a las palabras,
enemigas de la desmesura al amar.
Las disputas mentales dificultan tu olvido.
Sentimientos regresan del exilio
y tú te llevas un poco de mí,
de lo que fue un inerme idilio.
La razón y el corazón,
mi silencio y mi palabra
el cuerpo y el alma
la que era y la que soy.
Es bueno poder decir adiós.
