jueves, 4 de agosto de 2011

Fue por ti

Sí, tengo miedo, porque estás solo y no puedo abrazarte, porque he escuchado tu llanto y no he podido consolarte, porque sentí tu dolor y no te di el sosiego necesario, no te pude responder.


Cuando era niña, sentía que necesitaba de alguien más, porque me sentía sola, porque me faltaba alguien similar a mí, porque era correcto que tu inocencia me acompañe toda una vida, porque para mí era importante demostrar mis logros que parecían ínfimos para los adultos que habitaban en esta casa, porque estaba cansada de no intentar expresarme sinceramente, porque tenía fe aún en ese Dios al que rezaba todas las noches, porque ya no quería estar sola mirando las sombras feroces de aquellas largas madrugadas, porque esa "familia feliz" no estaba concretándose.

Fue por ti que me sentí más fuerte, con quien entendí que algunas cosas se toman a la ligera, fue por ti que emepecé a cantar muy bajito y cerca a tu oído, sentí miedo al tenerte en mis brazos...tan pequeño, tan frágil, tan hermoso. Fue por ti que no quise cometer errores, me guardé muchas cosas, y traté de pintarte el mundo de los más exóticos colores, de las historias inigualables e inimaginables; fue por ti que hice caminos para que seamos como el fuego y el combustible. 

Mis recuerdos no pesan si te ausentas, y las señales de humo se disipan porque me has olvidado por unos minutos, aún no quiero darme cuenta que estás creciendo, tal vez con el tiempo y con menos reservas. Eres tan parecido a mí, tal vez porque estuve siempre a tu lado, y porque la conducta es aprendida y va de la mano con un estímulo reforzador. Siempre fuimos uno, guardando secretos, jugando sin parar; amaba ver tu aprendizaje, amaba estar para cuando tu equilibrio te jugaba una mala pasada y yo era tu soporte, amaba no dormir escuchando tus quejas, amaba que me dijeras lo que te molestaba, amaba tus sonrisas, y no lo dudes, lo sigo haciendo, amaba lo que ha sido en un momento, amo lo que es y lo que eres.

Entiendo tu dureza, tu verdad, tu silencio, tu dolor acumulado, tus miedos recónditos, tus dudas, tu simpleza al pensar, tu seguridad al hablar, tu límite para demostrar el sentimiento, tus sonrisas inéditas, insólitas, misteriosas; me calma saber que quieres saber lo que me pasa y sientes estabilidad al hablarme; que si yo no te abrazo, tú no lo harás; porque eres valiente, porque al igual que yo...pasas desapercibido en lo emocional, porque tu mirada crea uno de los mejores panoramas, porque tu abrazo me hace sentir orgullosa, porque tu ser ha mejorado mi existencia, porque la trascendencia es única e insuperable.
Tengo miedo porque no estás en mi lugar, porque la situación se ha invertido, porque necesito de tu valentía pueril, te necesito aquí porque esa inocencia debe empaparme, te tendré pronto aquí porque el polvo de estrellas es de los dos.

El reflejo de tus ojos, tu corazón en apertura, tus manos confusas, tus palabras firmes, tus ganas por entrar en este mundo delirante y enigmático, mi lealtad y ortodoxia por anhelarte, un gracias por existir, un abrazo ameno y el beso de buenas noches. Nuestra imaginación nos dejó buscando el unicornio azul, avísame si lo encuentras, cuídalo y no me dejes hasta que sea de día y pueda ver la luz del sol brillar.

Fue por ti mi certeza, mi deseo de cuidarte, mis lágrimas al irme lejos, mi primera carta, mi sonrisa de sosiego, mi protección, mi constancia.Y te tendré pronto, porque realmente el polvo de estrellas ha sido y es para los dos, y porque la promesa se cumplirá, porque sólo contigo creo en promesas, sólo contigo cierro mis ojos y entrego toda mi energía para que seas feliz, porque te necesito.