lunes, 29 de noviembre de 2010

Libertad opresora

Y así desapareció el encanto… ¿Qué pasó con tu sonrisa?
…Aledañas son las masas, ignominiosos secretos que guarda el centro del médano incorpóreo de tus sentidos. Y se levanta, es la sublevación a su razón, es el preludio de la riña interna de eso que entregaste y te arrebataron de improviso, sin embargo, es hoy cuando sosiegas tu dolor, y no esperas nada. Disipa tu duda, destruye tu idea estigmatizada, somete a ese calor corporal, ama y no conturbes tu elástico modo de vivir.  Si fue así como se disipó, y se privó mi instinto libertario, entonces somos interdependientes, el hándicap furtivo e inocente se ha fundado en nuestras mentes. Se mermó el valor de tus palabras, transigieron las emociones recónditas; y  no dije nada, no podía volver a la coyuntura pasada. La vulnerabilidad de mi organismo impedía que la opresión se aleje de mí; el hastío de tu afectividad se ofuscaba, y mi bizarra maniobra sería la última; era el colofón de la hazaña.

martes, 23 de noviembre de 2010

Tan minúsculo corazón

Eres tan pequeña, insegura al caminar
Tan hermosa, siempre haciendo reír
Cautivas y haces que no te deje de mirar
Tú, tan tierna, me das fuerzas para seguir.

Eres tan coqueta, tan llena de diafanidad,
si sonríes me llenas de inocencia, eres imborrable.
Tú tan fúlgida, introduces sigilosamente tu felicidad
Despedazas todo momento de tristeza, eres deslumbrante.

Eres la que me enseña, la que me abraza al alma,
sólo tú, mi pequeña al darme tus manos me traes calma,
Eres tú a la única que le canto al dormir,
te amo tanto, y significas tanto para proseguir.

Y cuando cierro mis ojos, estás tú
Cuando lloro y espero el mejor abrazo, estás tú
y así el sol se oculte por el temor, no dejo de quererte
y así no me sienta bien, tu sonrisa sabe cómo contenerme.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Fa de Zerua

Acompáñame a olvidar, sé que estando a mi lado tratabas de hacerme sentir mejor, es difícil, lo sé, pero quédate un momento más.
No te pido más, regálame un sonrisa de verdad; arráncame un suspiro y limpia mis lágrimas que caen sin parar.
Pedir a las estrellas que no nos vuelvan a separar, fue una casualidad, tú ahora ya no estás. Es confuso, lo que tú querías para mi no era lo que deseaba en realidad, pero ahora que me dejaste tu corazón, puedo volver a empezar. Sin saber hasta donde caminar, te quiero y no puedo aceptar que no te veré más. Te quiero, un kilómetro más.

Te siento, puedo saber que es tu corazón, te quiero alcanzar, te escucho. Quiero abrazarte, y no te encuentro, no hay ninguna llamada, tampoco un mensaje, sólo un fuerte deseo, una idea que pasea en mi cabeza; e intento que me escuches, que puedas darme una señal.
Cada mañana hay ausencia de color, es extraño pero al recordarte, vuelvo a tener fuerzas. Sin embargo, te necesito...
Te necesito cada vez más cerca... y no logro hacerme a la idea que no te veré más.
Te amo mucho más, mucho más que la inmensidad que tiene el mar.

l-ġenna assenza

Si siento eso no es malo, es una forma de encontrarme con la verdad de una forma radical, fría y directa…me ahoga, me hastía, me molesta, me hace derramar lágrimas, hace que me sienta desprotegida, hace que ame más la trama que el desenlace, me hace a mí y moldea mi pensar tomando otra perspectiva, es un constructo que me busca y que se incorpora en mí silenciosamente, se escudriña en forma substancial, no puedo hacer más que seguir el rumbo que el tiempo trace, arriesgarme y no esperar nada más.

La gente está llena de parámetros y reglas creadas por el encuentro pacífico de la razón y el corazón. Qué pasa si caminamos en sic sac, si somos nosotros mismos, si omitimos la opinión de los demás, si creamos un mundo inusual, si andamos en diagonal, si conferimos más de lo que creemos tener, si jugamos con la penumbra y no nos dejamos seducir por la soledad y el odio del desamor, si estrangulamos a la depresión, si brindamos y hacemos un pacto con la despistada felicidad… ¿?

Saldré al paradero a esperar el tren con destino a mi felicidad, bailaré en la misma mesa que la vanidad, la soledad, la alegría, mis latidos, el miedo, el optimismo, coquetearé con mi inconsciente colectivo, despojaré del maquillaje a la mentira, le ganaré a la melancolía en la carrera y habrá más esperanza en el mundo insondable, y veré más sonrisas, seré el transeúnte contra corriente, usaré un vestido turquesa, con perlitas de color de la alegría, con forro de la tela esperanza, me pintaré los labios y fascinaré a muchos. Viviré porque quiero vivir bien, crearé mis días de primavera.

Será para mí y los que quieran ir conmigo días de primavera… echaré a la cajita del olvido mis miedos y danzaré sin parar, sonreiré, porque sé que la substancia perfecta me acompaña, me da una dosis de cariño, me bendice, me recuerda que soy única; y abro mis brazos para sentir las caricias de la satisfacción y conocer el sentido de la vida porque sé que llenaré esa oquedad y no habrá nada que me detenga; la tarde curará unas heridas, preguntarán, ¿qué es lo que viste? mi mirada les ofrecerá la respuesta más tierna, así podrán aferrarse y hallar los días de primavera.

Ocurrirá la inversión más fenomenal del mundo y caerán al mundo abisal, no querrán escapar e iremos a la deriva, cada uno construyendo su felicidad. Pasará por fin, lo más grande: La Era Primaveral.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Artimañas vertiginosas

Fue todo raudo, no podía distinguir los momentos,
estaba aturdida por esa frase pues no me la habían dicho nunca,
y cuando tenía algo por decir ya no estabas, quedaban lamentos,
no creía que afectaría en mí, ya había dejado atrás la etapa dura.

Se borró la imagen fúlgida que había sido escogida selectivamente,
paré, me impedí llorar porque se atravesó algo insólito e intenso,
recordé que no debía ser de nuevo la niña pueril que creía inocentemente,
perdí algo, perdí nada, perdí mucho, casi nada, ya casi no pienso.

Ya estaba expuesta; la razón había estado en tenaz agobio con el corazón,
me quedaba tiempo para decir lo que no quisiste oír,
lo que inconcientemente sabías y que extrañamente intuías.

Era tu mirada la que no me dejó huir, era tu amor prudente con algo de razón, era ése al que trataba de eludir, el que con sus artimañas supo como disuadir mi decisión, mi sentimiento, mi emoción, el evento.

Aún se hallaba inseguridad, respirábamos con dificultad… tan sólo esperaba que sonrías ergo era la forma en que mi umbral desaparecería.
Fueron las más espléndidas pseudo percepciones en un día,
perdí algo, perdí nada, perdí mucho, casi nada, ya casi no pienso… mi esencia está difusa y, mi dolor es intenso.

L'absente

Cuando no puedes decir eso que preparaste, frustras la idea de ser escuchado, tú sabes que eso es mucho más importante, y que serías fúlgida si la persona de enfrente lo sabría, pero no puedes; órganos, huesos, músculos, todo tu organismo es un escudo, es tan poderoso que el que fue un pensamiento, tan efímero, tan simple; se va convirtiendo en un sentimiento y obtiene valor, y puede hacer mucho, puede ganar o perder; de pronto, se obstruye el inconciente, pero llega ese que se cree poderoso y reaccionas, tu conducta te eleva, sin embargo, está allí lo externo, nunca lo excluiste ni lo tomaste en cuenta, era ese tu enemigo íntimo el evento.
Yo siempre he pensado que eso que no dije fue más importante que lo que alguna vez salió de mí, sentía turbación, no estaba dispuesta a que disiparan su encanto, aborrecía que la otra persona destruya la idea efímera y la epopeya que cruzaba en ese instante por mi mente, no era materia, pero sí tenía una forma, la cual sólo descifraba yo… tal vez si la hubiera dicho, mi enemigo íntimo y la persona hubieran permutado; y estaría distante, todo sería como antes.
Respiraba con dificultad, y no podía hablar…necesité mucho tiempo para que salieran esas palabras de mi boca, obligué, me forcé a hacerlo, arriesgué todo… por ti, por nada, por miedo, por tu mirada, por tu sonrisa, porque para ti no valía en ese momento, porque para tu pérfido ser todo estaba escrito, porque ya sabías como defenderte, porque nunca fue importante para ti, porque te carcomía la idea de que alguien te desafiase, porque esta vez yo no pude ser más fuerte que tú, pues mi debilidad por expresar la idea que en mi mente era efímera  y una vez expuesta tenía supremacía me doblegó y caí, perdí, sentí.
Lo hiciste otra vez y no te reclamé, porque cubrí la maldad con ingenuidad, con ternura estúpida, con valentía cobarde, con rapidez lenta; no dije nada, intenté descifrar dónde había quedado todo lo que creí, no por ingenua, simplemente por absurda y sentimental.
No bastó mentir diciendo algo especial, no dudé en creerte porque estaba predispuesta al engañoso espejismo, lamentablemente lo había extrañado, buscaba el dolor pues, era conciente de que al culminarse éste, llegaría el placer, esa idea rondaba mucho mi cabeza. Recordé lo devastador que fue, cómo me aferré a esa pseudo realidad,  y es que era enigmático, era magnético, era lúgubre y artístico a la vez; eras tú.
Maldito y vesánico mi sentimiento, tan puro, tan cáustico, tan impensado, tan subversivo.