Y así debía ser, es la ley de la vida, es dejarlo ir, es sentir tristeza porque se extrañará, es anhelar tenerlo cerca, es pensar que cuando lo necesites hablará, es llorar en sus brazos hacia la libertad, es vencer miedos inusitados, es creer en la otra vida, es amar sin medida, es sonreír por el recuerdo perfecto y feliz, es decir adiós en el mundo sensible, es acercarse a la realidad, es el portal hacia dimensiones desconocidas, es esperar su palabra, es recuperar las ganas de dar un paso más en la vida diaria; es pedir, esperanzado en que estará contigo, alrededor de ti con los susurros traviesos e inéditos, es respirar y aceptar que no lo verás, es guardar la esperanza para que se vuelvan a encontrar, es mi dolor obligado a convertirse en fuerza y esperanza, a sentir tranquilidad, a encontrarse con mi alma.
Es todo un misterio, es un aprendizaje invisible, es el momento de silencio profundo, de respuestas inéditas, claves para encontrar tu felicidad, decidido a no alquilar tus deseos, a no privarte de los recuerdos, a jugar con el pasado y arriesgarte con el futuro.
Es absoluto e inteligible, es dulzura interna, es un suspiro que se apodera de tus emociones, es el punto exacto, es el centro del centro silente. Es la muerte tan simple, tan fuerte, tan poderosa, tan sublime, sutil y cautelosa.
Isabelfus, deberías agregarle una definición de muerte que dice Patch Adams en su película: "Muerte... Enterrándote con el culo hacia arriba, tendré sitio para aparcar mi bici!" :p
ResponderEliminarJajaja...
eres un imbéeecil! jajajaja cara de entrada!
ResponderEliminarpor cierto, al Blog no se le está cayendo el cabello! jajajaja