lunes, 29 de noviembre de 2010

Libertad opresora

Y así desapareció el encanto… ¿Qué pasó con tu sonrisa?
…Aledañas son las masas, ignominiosos secretos que guarda el centro del médano incorpóreo de tus sentidos. Y se levanta, es la sublevación a su razón, es el preludio de la riña interna de eso que entregaste y te arrebataron de improviso, sin embargo, es hoy cuando sosiegas tu dolor, y no esperas nada. Disipa tu duda, destruye tu idea estigmatizada, somete a ese calor corporal, ama y no conturbes tu elástico modo de vivir.  Si fue así como se disipó, y se privó mi instinto libertario, entonces somos interdependientes, el hándicap furtivo e inocente se ha fundado en nuestras mentes. Se mermó el valor de tus palabras, transigieron las emociones recónditas; y  no dije nada, no podía volver a la coyuntura pasada. La vulnerabilidad de mi organismo impedía que la opresión se aleje de mí; el hastío de tu afectividad se ofuscaba, y mi bizarra maniobra sería la última; era el colofón de la hazaña.

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